San Gabriel de la Virgen Dolorosa nació para brillar en el mundo… pero eligió renunciar a todo para pertenecer solo a Dios.
En la Virgen Dolorosa encontró el consuelo, la fuerza y la inspiración para vivir con pureza y alegría hasta el final. Murió con apenas 24 años, pero su vida fue una historia de amor total: amor a Cristo crucificado, amor a su Madre Dolorosa. 📖 «Haz que ame a Jesús tanto como tú le amaste», repetía. Su ejemplo sigue recordándonos que la santidad no depende del tiempo, sino del amor con que se vive cada instante.
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